ShareThis

jueves, 15 de diciembre de 2011

thumbnail

Entrada 5

“Maldito el día que hice un MBA!!! Con lo a gusto que estaba yo en mi puesto de trabajo, sin preocupaciones, cobrando a fin de mes, durmiendo por las noches,…, y no ahora, que me dan las 4 de la mañana tumbado en la cama pensando en qué inventar para conseguir mantener mi propia empresa”. Estas son las palabras de alguien que tenía un sueño: montar su propio negocio y dejar de rendir cuentas a un ajeno.Un sueño que con un poco imaginación, algo de dinero, fuerza de voluntad, trabajo y esfuerzo, y la formación adecuada en una escuela de negocio de prestigio, puede ser más que suficiente para conseguirlo. Pero, ¿con esto basta? Por las palabras de nuestro amigo, parece que no.Entonces, ¿cuál es el problema? ¿haber hecho un MBA? ¿la escuela de negocios? ¿mi proyecto inicial que no era bueno? ¿yo mismo, que no valgo? No creo que ninguna es estas cuestiones sean las culpables.En un escenario lleno de oportunidades y donde hay dinero para todos, la cosa es “sencilla”. Pero si abrimos la ventana y vemos lo que tenemos a nuestros alrededor, el escenario no es el más apropiado. Por tanto, el problema no está en qué vendemos y cómo lo vendemos, sino en dónde lo vendemos.Y este es el caso de un emprendedor del IE Business School. Un amigo y compañero de clase.


Alguien que parece haber entendido las reglas del juego y que gracias a su herramienta “Directorio Corporativo”, intenta abrirse hueco en este mundo de locos en que vivimos.Bajo la premisa “trasparencia, previsión y ahorro” intenta llegar a las organizaciones “responsabilizando al empleado y a su superior del consumo de recursos de la empresa”. Es muy sencillo de entender, imaginaros que un empleado, a través de una Web muy sencillita, conoce en todo momento las copias o impresiones que realiza en la impresora de su oficina. Cuando vea el coste que le supone a la empresa imprimir el libro que se acaba de bajar de Internet, seguramente la próxima vez se lo compre o utilizará ese eBook que le regalaron en reyes y que está en casa muerto de risa. Y si esto lo extrapolamos a una compañía de 20.000 empleados y añadimos otros ejemplos como los trabajos del cole de tu hijo, recetas de cocina o impresiones innecesarias, el ahorro total que le supone a la empresa es brutal.Para ejemplo un botón.


Una empresa real, a modo de prueba, informo a sus empleados sobre la futura implantación de esta herramienta. El experimento fue disuasorio, es decir, querían probar el efecto antes de implantar la herramienta. Pues bien, el resultado fue más que sorprendente, el volumen de impresiones bajo en un 72%. Increíble, ¿verdad? Imaginaros lo que hubiese pasado si lo hubiesen implantado de verdad.Pues “Directorio Corporativo”, principalmente va de eso, de gastos y costes. Ojo no es un ERP, ni un sistema contable. Es algo más sencillo. Es un sistema que te mejora del uso de los recursos internos y que te permite un ahorro importante. Y lo que puede chocar más “desarrollado para el empleado”, en un entorno “limpio, sencillo y cómodo”. No hay un policía que "controla" a escondidas lo que haces. Tu sabes lo que haces y tu sabes cual es tu limite. ¿seguirán las empresas, a través de su material de oficina, pagando el material escolar de nuestros hijos? Lo veo un poco difícil.En tiempos de crisis las soluciones sencillas son las que triunfan. Hay que tener imaginación pero no reinventar la rueda. Centrémonos en la practico y resolutivo. La idea la tienes delante de ti, solo tienes que abrir lo ojos. Ya volverán los tiempos donde no importe arriesgar e invertir en proyectos donde su éxito dependerá de tantos factores que será imposible predecir su utilidad.Suerte compañero en esta nueva aventura.

Subscribe by Email

Follow Updates Articles from This Blog via Email

No Comments

About